Hacía mucho que veníamos amagándole al fin de semana en Mendoza, así que la semana pasada nos pusimos las pilas y organizamos todo para salir el viernes a la tarde.El viaje de ida, precioso, un cielo estrellado nos acompañó durante todo el trayecto. Llegamos al hotel a las 2,30 am del sábado. A la mañana nos levantamos y fuimos a recorrer el centro, el parque San Martín y el cerro de la Gloria. Almorzamos y después enfilamos hacia la zona de las bodegas en Luján. Entramos a Norton, compramos unos vinachos y recorrimos el lugar. Entrada la tardecita, fuimos para el lado de Potrerillos y Vallecitos. Allí fue donde vimos nieve por primera vez (y todavía nos parecía espectacular jeje). Bajamos a la ciudad, fuimos a cenar y de ahí a la cama ya que al otro día iríamos a Penitentes.
Qué grata sorpresa cuando nos levantamos el Domingo y el auto estaba lleno de nieve!! Estábamos felices! Nevaba en la ciudad!!! Sacamos algunas fotos y partimos rápidamente hacia la alta montaña! En ese momento el objetivo era llegar a Penitentes.
Pasamos por Lujan de Cuyo a desayunar y seguimos el camino hacia Uspallata para, desde ahí ir a Penitentes. El camino se empezó a poner difícil, muchos autos daban la vuelta y nos asustamos un poco. El objetivo pasó a ser llegar a Uspallata. Estuvimos en la cola de autos como media hora, hasta que pudimos llegar a un parador. Ahí preguntamos a un policía y nos aconsejó no seguir. Así que el objetivo fue estacionar el auto y divertirnos con la nieve del mirador!! Jugamos con la nieve, hicimos un fantasmita de nieve y disfrutamos del paisaje.
Como nuestro objetivo a Uspallata se había visto truncado, decidimos ir hasta Tunuyán, por lo menos a almorzar. De ahí ya partimos hacia el acceso sur para empalmar con la ruta 7 que nos llevaría de regraso a casita…. o no.
Recuerdo estar en el auto sorprendida porque ya casi que salíamos de Mendoza y seguía nevando copiosamente. Llegando a la ciudad de San Luis, no sólo no dejaba de nevar sino que cada vez nevaba más! El objetivo dejó de ser “Llegar a casita” y pasó a ser “Llegar a Villa Mercedes”. No tuvimos suerte con los objetivos, ya que a 35km de Mercedes, tuvimos que parar. La ruta era hielo puro y adelante nuestro dos autos ya habían hecho trompito.
Entramos a una YPF en un pueblo llamado Fraga. Aprovechamos a ver el partido con los camioneros que se habían visto obligados a parar tal como nosotros. Cenamos y a la cama… o al auto mejor dicho.
Me desperté al alba del día de la independencia con un paisaje increíble, no podía creer la hermosura que veían mis ojos… salí del auto y metí mi zapatilla en casi 20 cm de nieve espesa…
Recièn al mediodía, cuando pasaron algunos autos y los camioneros nos dieron el OK, salimos a la ruta nuevamente. A 20km/h llegamos a Mercedes, de ahí con precaución hasta Río Cuarto. La nieve no nos abandonaba (Yo que quería ver nieve!) Fue recién a unos 20 km de Córdoba que empezamos a ver los campos verdes.
Fue un viaje increíble. Mendoza es una ciudad hermosísima. La nieve es preciosa, pero en pequeñas dosis jeje!