Estamos muy viajeros últimamente con mi media naranja. Para el fin de semana del 17 de Agosto, el destino elegido fue el norte Argentino. y hacia allá fuimos muy bien acompañados por toda la flia, imaginense lo que fue ese viaje, los 8 arriba de la Sharan de mi suegrito.
Al principio pensé que el itinerario era bastante codicioso, pero todo se solucionó pidiendo prestado un día en el laburo. Así que hacia Tucumán nos embarcamos el jueves por la noche, llegamos a San Miguel cerca de las 2am, dormimos allí y a la mañana bien temprano seguimos viaje hacia Salta “la linda”, apodo que no le queda nada grande.
El viernes llegamos hasta Cachi, una localidad al oeste salteño rodeada de un paisaje espectacular. Pasamos por el Parque Nacional de los Cardones, cenamos en Salta y de allí partimos hacia Jujuy.
El sábado recorrimos la Quebrada de Humahuaca, pasamos por Tumbaya, Maimará, Tilcara y Humahuaca por supuesto. A la vuelta pasamos fugazmente por Purmamarca, vimos de lejos el Cerro Siete Colores y subimos varios metros por encima del nivel del mar hasta las Salinas Grandes, donde mis cuñaditos demostraron que, en cierta época, sobre la sal no se puede caminar sin hundirse 20 cm en barro.
El Domingo salimos tempranito hacia Purmamarca, esta vez nos adentramos en el pueblo y vimos el cerro Siete Colores más de cerquita. De allí vuelta San Salvador para encarar hacia Salta y llegar a Cafayate. El camino a Cafayate fue una de las cosas más maravillosas que vi en mi vida… formaciones rocosas de todo tipo y color, extraordinario el paisaje.
Llegamos a cafayate para cenar (Conejo a falta de Chivito) y dormir en una hostería cuya dueña es la persona más amable, simpática y también extraña que he conocido (una mezcla del drácula de Gary Oldman y China Zorrilla).
El Lunes emprendimos la vuelta. Pasamos por las ruimas de los Quilmes y por El Infiernillo. Llegamos a Tafí del valle para el almuerzo y de ahí, por la selva tucumana hasta Santiago del Estero, donde todos nos dormimos :) Llegamos a Córdoba cerca de las 21:00, cenamos todos juntos (teníamos miedo de separarnos) y después cada uno a su casita.
La verdad que me sorprendió muchísimo todo: la belleza de los lugares, las ciudades, la gente, las costumbres que no conocía… y me sorprendió también el olor asqueroso que sale de las alcantarillas en San Salvador de Jujuy, es tan fuerte que lo sentíamos desde la habitación del hotel… no se a qué se deberá, pero deberían hacer algo al respecto!
Mis felicitaciones los Jujeños y Salteños… y Tucumanos también!